miércoles, 5 de agosto de 2020

Nuestra casa
Ya no recuerdo,
Cuando fue la última vez,
Que al partir,
Miré a tras;
Y ver la casa, nuestra casa,
En llamas;
Casa de historias,
Y de sueños confundidos;
Donde los hombres se destierran,
En tiempos de guerra;
Donde las hojas, esparcen su aroma,
Mientras las espinas nos quitan la vida;
Donde las madres rasgas sus vientres,
Por sus hijos los desaparecidos.
Ahora caminamos,
Por la vida, nuestra vida;
Caminando por la vida, nuestra vida.
 Ávido
Envenéname con tus besos,
No me importaría morir, si es en tus brazos;
Deja que la pasión, se derrame,
Como miel sobre tu piel;
Enreda mi vida, en tus cabellos,
No trataré de escapar,
Aunque el mundo, esté a punto,
De reventar;
Que tus deseos, lo cubra todo,
Hasta no poder respirar, normal;
Eres mi vicio,
Y muy despacio voy caminando,
Por esta gran ciudad,
Siempre hacia dónde estás,
Eres el humo y el trago,
Que disuelven mis años,
Ocultándome en tu olvido.
Dignidad
Desaparece en el tiempo;
Olvidada por la memoria;
Descarnada, desangrada, sin historia;
Llora, protesta, grita,
¡Un día tuve vida!
Olvidada está por miedo,
Y fue llevada por el viento;
De enredaderas se llena su alma;
Y su nombre,
Se desvanece en el silencio,
De mentes que sufren;
Sus huesos porosos,
 Se vuelven polvo en la selva,
En el campo, y en la ciudad que peca,
Confinada en la indiferencia eterna,
Oculta por fuego, agua y tierra,
Ya ni muerta está en esta era.
Niños en el limbo
Son como semillas,
Flotando en medio del caos,
Cumpliendo el designio de los impíos;
Que los días se los lleven lejos de malas tierras,
Que los dioses los tengan en cuenta,
Porque no pueden pagar pena,
Sin delitos, sin querellas.
¡Donde está la huerta!
¡Donde es que se siembra!
¿Quién es el que cultiva el espíritu de la vida?
Lo necesitamos deprisa,
Porque los rayos de nuestras inconsciencias,
 Las están secando;
En ciudades, olvidadas;
En montañas por nuestra mente, distanciadas,
En la selva, ignoradas.
¡Cuántos más justos, por culpables!
Mujer
De ti brota la vida,
En ti se alimenta;
Eres el amor y la razón,
Nuestra luz y nuestro motivo.
No nos derrumbamos,
En medio de la incertidumbre,
Porque tu corazón e inteligencia,
Siempre brilla en la conciencia.
No dejes que los vicios,
Tiñan de oscuro tus actos,
No dejes que los traidores,
Te desaparezcan en callejones.
No dejes que tu presencia,
Sea en vano,
En estas tierras resecas,
Te necesitamos,
Porque en fin la vida es femenina.
Orquídea
Me di cuenta,
De que llevaba el corazón,
Lleno de perdón;
Se me acercó casi llorando,
Y me preguntó,
¿Qué tal me veo?
Se le veía mal,
Me miró a los ojos,
Sonrió y se alejó,
Desapareciendo entre el humo de la ciudad;
  Con su labial de mar,
Con su perfume de colores,
Se fue a buscar,
Un nuevo amor,
Alguien a quien amar,
En medio de la soledad,
Y poder cantarle a las flores de su alma.
La calle
Por estas calles,
La vida no vale nada;
Sus habitantes se quejan,
Porque ya no hay santo,
Que los proteja;
Que los libre de no tener,
El pan de cada día.
El amor está,
En cualquier esquina,
Dispuesto,
Al mejor postor;
Rostros que pasan como fantasmas,
Entre las siluetas de humo que dejan las busetas;
Perros sin dueño,
Olfateando su señuelo,
Para ver si cae carne fresca,
Para la venta.
Verso
Soy verso,
Nací en el ocaso,
Y morí en la aurora;
Mientras que la gran mayoría,
Dormía en la caverna de la ignorancia.
Nadie se entera de mi existencia,
Porque soy verso que nace al anochecer,
Y parte al amanecer.
Entre sueños me sienten,
Pero nadie se levanta a recibirme;
Porque es la maldición de Prometeo,
El benefactor, soy hijo de su boca,
Me parió al anochecer,
Cuando todos dormían,
Para protegerlos de la oscuridad;
Y muero cuando llega la luz al mundo,
¡Ya no me necesitan y eso es justo!
  Una palabra
El poder de una palabra,
Crea o desaparece,
Sana o lesiona,
Envenena o cura,
Ensucia o limpia,
Condena o exonera,
Libera o esclaviza,
Odia o ama,
Destruye o construye;
Manifiesta tu palabra,
Exprésala, pero llénala de vida,
Porque la que daña,   
No vale nada,
No pretendas decirme,
Que la que quema el espíritu humano,
Es la de tu sonido,
Si es así ¡no me cantes nunca más!
 Discurso
Me deshumaniza y me tortura,
Me deshumaniza y me lleva a la guerra,
Discurso que concibe un infierno en mi tierra.
Soy bueno y salvaje; soy espontaneo y libre,
Soy bueno y salvaje; no tengo dogmas ni condiciones,
Más soy consciente de mis valores,
Y eso me enaltece, aun entre la muerte;
Soy bueno y salvaje; comprendo mi naturaleza ¡soy hombre!
Soy criatura que alaba y junto con el universo me embellezco;
 Cuido las palabras que salen de mi aliento,
Comparto la aurora y el crepúsculo, el alba y el ocaso,
Contemplo la existencia sin que se altere mi corazón.
He puesto muchos caminos sin coerción ni coacción,
Mi alma es pura; por eso voy más allá,
De todo concepto o imaginación,
Voy más allá de todo discurso,
Sin razón.
Las puntas de una misma cabuya
En el mundo hay personas muy gordas,
En el mundo hay personas muy delgadas;
Unos comen más de lo necesario,
Y a los otros se les ha quitado lo necesario.
En el mundo se profesa la igualdad,
Que termina siendo una gran desigualdad;
Al final todos nos creemos justicieros,
Y de la verdad absolutos dueños.
Así como autómatas por el planeta vamos,
Ignorando la medida de las consecuencias;
Sin diferenciar realmente el plomo, del oro que brilla en la cañada.
Circo y pan;
Una mentira bien elaborada;
Una verdad bien guardada;
 Al terminar, unidas están,
Sin gloria y sin historia,
Las puntas de una misma cabuya.
Terror
Montaré en mi corcel de fuego;
Que con sus ojos azabache,
Me guiarán por el camino de tus sueños;
Con sus cascos de hierro,
Pisaré tus senderos;
Te encontraré y te traeré al infierno,
¡Trataré de estar, en el centro de tus pensamientos!
Seré ave nocturna,
Que al caer la noche,
Abre sus alas,
Alza el vuelo,
Y se desliza por el aire frio, fino de esta ciudad.
Y en el tenue umbral de tus miedos,
Seré el terror que devora tu respiración;
¡Aun si parezco un vil criminal!
Que acecha en tu soledad.
Y al final, en mis deseos te envolveré.  
 El dictador
De la sublime bruma celestial,
Emergieron los demonios de su conciencia;
Cuando ya su espíritu se revolcaba,
Dentro de su carne muerta;
Cuando el olor hediondo de su corazón podrido,
Se evaporaba en el aire,
Sonaron las campanas de la libertad.
No sabes dónde está la luz;
Resignado debes de estar,
 El hades te aguarda ya.
El poder ha invadido tu alma,
Pero no llegarás jamás.
El ave perpetua que anido sobre nuestros miedos;
A nuestra derecha y a nuestra izquierda,
De rodillas está,
Con sus armas apuntando a la tierra;
Derrotada ya está.
Esencia
La oruga,
Se convertirá en mariposa;
Pero seguirá siendo,
Insecto.
El alumno,
Se convertirá en maestro;
Pero seguirá siendo,
Estudiante.
El sonido,
Podrá cambiar de ritmo;
Pero seguirá siendo,
Inspiración.
La vida,
Como las hojas,
Podrá tener muchas formas,
Pero seguirá siendo,
Respiración de Dios.
Poema
Trémulo, taciturno,
Yace en el umbral de mi impulso,
Tímido y esquivo,
 Pero a su tiempo,
Escucho su sonido;
Preludio de su luz.
¡Oh!
Espíritu que exhalas,
En el abismo del corazón,
A mi alma ilustración.
No podrá la razón,
Interrumpir la creación,
Porque el entendimiento,
No alcanzará el susurro,
Que llevan sus letras, sus palabras… sus versos;
Mi poema, por el que muero;
Mi poema, por el que vivo.
Porvenir
Tantos caminos por recorrer;
Tantas lagrimas por entender;
Tantos momentos,
Que esperarán su tiempo,
Para hacernos llorar o reír,
Para hacernos odiar o amar,
Para hacernos huir o enfrentar,
Para hacernos perdonar y volar;
Por mis venas corre la añoranza,
Pero mi luz está manifiesta;
En la mañana,
Mi rostro veré,
Después de la guerra,
Sabré que aun vivo;
Correré tan rápido por caminos,
Que ni el viento podrá alcanzar,
Mi destino.
Nacer libre e igual
Cuando creas en mi piel,
Cuando tu corazón sea generoso,
Cuando compartas tus miedos,
Cuando entiendas tu temor,
Cuando comprendas mis miradas,
Podremos caminar largas distancias,
Atravesando planetas e imaginando las estrellas,
Sonreiremos sin preocupación, porque nuestro mundo no se va acabar;
Y aunque tuviéramos noventa,
Volveríamos a nacer,
Libres e iguales;
Solo espero,
Sentado en la cima del sol,
Que abras tus fronteras;
Solo espero,
Que tus hermosos ojos se abran,
Y entre la luz, respiración de Dios,
Ilumine tu alma, tu corazón,
Lo sabrás, es el misterio cuando se está cerca del Empíreo,
Y nacer libres e iguales.
Cuando sintamos la sabia circular por nuestras ramas,
Cuando volando, volvamos la mirada,
A la tierra que recorremos,
Naceremos libres e iguales.
Cuando contemplemos la vida joven,
Y comprendamos lo bella que es,
Naceremos libres e iguales.
Cuando nos sorprenda, la forma de nuestras manos,
Que se alargan para acariciar el paraíso,
Seremos libres e iguales.
Cuando andemos libres e iguales,
Bajo la lluvia sin preocuparnos,
Sintiendo cada gota que choca en nuestro cuerpo,
Naceremos de nuevo,
Libres e iguales.
Derecho  
Es el tiempo, dueño de lo que poseo;
Es la luz, la que me muestra el universo;
Es el agua, la que da vida, aun a un verso;
Es el aire, el que aviva el fuego en mi cuerpo;
Es la tierra, herencia de mis ancestros;
Es el grito, esperanza y anhelo;
Es la sangre, lucha y esfuerzo;
 Es la libertad, contra los dioses un reto;
Es el sonido, independencia que guarda tesoros;
Es la persona, colores llenos de sentimientos y pensamientos;
Es la fe, el poder de ver, ser y hacer suspiros y sentirlos;
Es el cuerpo, senderos que llevan a valles, montañas, selvas y bellos cuentos;
Es la amistad, la que nos seca lágrimas y nos levanta del suelo;
Es la igualdad, la que nos deja ver la verdad en los sueños;
Es tu sonrisa, la satisfacción de un cumplido;
Es el derecho, nuestro derecho;
Porque sin derecho, no hay aire, sonrisas, amistad, igualdad, libertad y senderos.
Vida
 El veneno en el vino,
Humedeció sus labios;
Cayendo en un sueño profundo,
Cruzando al otro lado;
Si mis lagrimas y mis suspiros,
Hicieran caminos,
De seguro me llevarían a donde esta;
Si mis manos se alargaran,
Y entraran al cielo,
Juraría que podría,
De seguro, tocar sus cabellos;
Vida mía, sé que mis palabras,
Viajan con la brisa;
Sé que en la mañana,
Pasarán por tu isla,
Y te dirán,
Que en tu mano, una estrella se posa.
Un día
La vida se desprende,
Del hueso y la carne;
Un día incierto, pero de seguro, dice la muerte,
¡Estaré!
Ella es así. Viejo o joven,
No importa el lugar, la hora, la situación;
Debemos estar preparados, para evitar indignación:
 Al educado y al maleducado,
Al bueno y al malo,
Al ordenado y al desordenado,
No hay espacio para la discriminación;
A veces con mucho dolor,
Y otras, tan velozmente, retira el alma,
  Tantas formas tiene ella,
¡Si, la muerte!
Que un día,
Tarde o temprano, me tendrá en mente.
¿Tan lejos estas?
Miro al cielo;
La verdad ya no sé a dónde mirar;
Por todos lados la divina danza,
Divina por liberar de la tortura;
Aullidos y carne desgarrados del hueso,
Tengo un niño sin sueños, tan perdido;
El fuego envuelve las almas sin culpa,
Gritos y lamentos giran en todo momento,
Hasta cuando este tormento;
Las puntas de las balas,
No discriminan carne santa,
Obra de los hombres;
Con un Dios sin nombre;
Inventado en la misma la vorágine de poder,
¡No estamos aquí para ser amables, me dictan!
Que otros tengan piedad, porque mis palabras solo infectan;
¿Otros? La suerte está echada; la historia esta manchada.
Azafrán
Sus ojos de azafrán llenan el día;
Su cabello largo y crespo, surca la brisa;
Con una gran sonrisa que ilumina la vida,
Su piel se desliza,
Entre el éxtasis de una amante enloquecida;
Relámpagos; después truenos, es de la envidia,
Que se exalta, que se escandaliza,
Es la maldad pura que viene en turba,
Ha de devorar el acto natura;
La fuente del Universo;
El fuego impasible;
Pobre de la turba, gritando contra el viento;
Pobre de la turba, su tumba es el desierto;
Podre de la turba, su lengua es látigo,
De su propia indolencia;
Porque el azafrán ha llenado,
De aroma, sabor, color, suavidad, sonido y pasión su nido.
Sin titulo
   Deja que un lucero,
Se pose sobre tu iris,
Al mirar el cielo,
De una noche en lo eterno;
Espera con paciencia,
Que la guerra,
Con el alba se desvanezca;
Y al final podrás ver,
El limbo en el horizonte;
Y tu alma se alegrará,
Porque tu corazón es fuerte,
Aun en medio de la mala suerte;
Sonríe mientras el roció de la mañana,
Anuncia un nuevo modo,
Modo de todas tus formas;
A las que entenderás;
Y que lo único que necesitabas, y que tanto buscabas, siempre dentro de tu espíritu estaba.
Mas importante que el tiempo y la vida
Todos buscamos la perfección, en un mundo ignorado;
No nos detenemos, ni si quiera para mirarnos;
Tan poco nos conocemos, sin descubrir que el verdadero enemigo,
Está a dentro; en nuestros pensamientos, en nuestros espejos;
Olvida el tiempo y concéntrate en tus movimientos;
Lo importante es que sean oportunos;
Lo importante es que te detengas en los detalles que son como destellos;
  Ten en cuenta que va llegar el día en que tu alma te haga un reclamo;
No busques vida tu eres la vida;
No busques tiempo tu eres el tiempo;
No te quedes quieto,
Deja que tu cerebro,
Rompa el cascaron como el polluelo con el huevo;
Aliméntalo bien, que tenga fuerzas,
Para que un día pueda batir sus alas,
Alzar el vuelo y aun llegar al mismo centro,
Del Empíreo.
Fragilidad
Lejos del refugio;
Tan desamparado en medio de la selva;
Sin saber que un día va a ser el final.
Como el agua del rio que llega al mar,
¿Será que esta noche llega o llego, a mi refugio?
Viviré y moriré en la vorágine del sistema;
Asesinaré y me asesinarán;
Tu carne comeré y mi carne comerá.
Es cuestión del más agresivo, irracional, sicópata;
Si lo eres, te felicito estas en la cima,
De esta irracional estructura sin sentimientos,
Oruga, devoradora.
¿Libertad?
¿Es la expresión de mi voluntad soberana?
¿Qué con verso tras verso mi espíritu desgarra?
Tan engañosa es, que puede llevarme al templo de la perdición y la lujuria;
Tan bella es, que me seduce mintiéndome, y al final en sus fauces yace mi alma,
Solo se puede llorar y lamentarse;
¡Tan estúpido fui, al creer con problemas de fe!
Que libertad más bella y peligrosa;
Mi alma ha caído en su atrevida trampa.
Un poema más en la cárcel,
 Una más voluntad soberana que ha sido violada y condicionada;
No me mientas más absurdo mundo, porque tú pasas, y mi alma queda;
No me arrastres con tus condiciones, no violes y destroces mis creaciones;
Descubriste libertad, una forma más de asesinar un poeta;
Eres libertad, el rey Midas moderno, pues a los versos los has convertido en mercancía;
Pues a mi sentimiento le has impuesto precio.
Eres Libertad, el discurso irracional idolatrado;
Que provoca una vez más, el capricho egoísta e incontrolado.
El final
Respiro y mi corazón late;
El tiempo, sin piedad parte;
Tanto dolor produce la soledad.
Se cuando hay frio y oscuridad;
En el laberinto de los deseos me pierdo,
Sin haber encontrado a la felicidad, remedio.
Es tan bella la fantasía y tan nefasta, impura y perturbadora,
Es la fétida realidad.
Muéstrame la verdad; no me importa,
Solamente es que soy un masoquista.
 Campana, campana,
El final. 
Un paso
Atrevido y desmesurado,
Sin vergüenza ni prejuiciado,
Va dando el primer paso:
Inocente va marcando su propio espacio,
Y su futuro va forjando;
Pisoteando el orto de los sabios,
El mismo se va superando.
El temor mas puro le acaece,
Al caer y morir en lo normal,
En lo moral,
En lo ético y estético;
Y al final le agradece al terror,
Su salvación.
Se asesina a sí mismo,
En acto tan majestuoso,
Que no es suicidio como creerán,
Los demás.
SEXO
Me ahogué en lo profundo de tu alma;
 y mi cuerpo flotó en lo eterno de tu espíritu.
Mi carne y mis huesos vibraban con tu canto,
mientras se deshacían por los ácidos de tu ignorancia,
la lujuria, el placer y el erotismo.
ALMA
Calma alma mía,
Mi vida;
Llévala,
Al centro de tu cielo;
Acaríciala,
Con tu brisa;
Deposítala,
En tu pupila;
Llénala,
De alegría. 
AMOR
Eres el ser que toda mi vida,
Tanto busqué;
Y al estar en ti,
Mi absurdo y mi irracional sentido,
De buscar lo superfluo,
Se extinguió;
Como el rocío en el desierto,
Que nunca toca el terreno,
Era mi pasado;
Ahora veo,
Como encaja tu mirada con la mía;
Y que todo siempre fue la nada,
Y que tu siempre fuiste el todo.
ABRAZO
Quise que fueras eterno,
Pero el filo del tiempo,
Te fue disolviendo,
En un bello recuerdo.
PERFUME
Compañera de viaje,
Tan corto fue este camino;
Tan ilusorio este destino,
Que solo queda en el aire,
Tu perfume y el mío,
Evaporándose,
Con el poco tiempo, que me queda,
Para enamorarme;
Para recordarte.
Abandono
Espero ya sin esperanza,
Torturado por la tenaza,
Que me amenaza,
Llena de acechanza.
Esposa
Es tu mirada,
La que toca mi alma;
Son tus manos, que acarician mi vida;
Es tu amor, que me guía y me auxilia;
Son las horas, son los días,
Con tu compañía;
La que le da alegría,
La que borra con tu sabiduría,
Todas, mis heridas;
Porque tú eres,
Toda mi fe;
Porque tú eres,
Toda mi esperanza;
Porque tú eres,
Todo mi amor.
Vicio
Vicio, maldito vicio,
Ya ves lo que has hecho, con mi corazón,
Lo has perdido, en este rincón,
Lleno de dolor y desesperación.
Vicio, me has votado a la calle,
Me has echado y tumbado,
En el frio y sucio panteón de mi alma.
Mi hogar he perdido,
Se derrumbó el amor,
Vicio traicionero, 
Das placer, das alegría,
Me subes al cielo, 
Y al final me empujas al infierno.
Obra Inconclusa
Testigo ruin;
Que condena al corrupto;
En campos desolados;
En trincheras vacías;
Sin lucha se pasean;
Reptando entre campos;
Dejando más hambruna;
Dejando más ignorancia;
Dejando más enfermedad;
Dejando más infortunio;
Dejando, más que futuros inciertos.
Estructura burlona, frente a niños con esperanza,
Estructura miserable, indolente frente al padecimiento,
Erguidos zombis casi perpetuos,
Que golpean el alma de la democracia.

Espacio, tiempo y vida

El presente es el resultado de una serie de causas del pasado y a partir de este, se van generando las consecuencias que definen el futuro. Como si el pasado fuere un eterno futuro y el futuro un eterno pasado. Causas sin dueños, causas ajenas y causas propias, danzando en el Universo, que de una manera mas que perfecta van tejiendo los sucesos con el tiempo, hermosos y tenebrosos mosaicos, decoran el infinito espacio.

Arriésgate
Que sería de las montañas,
Sin tus sueños.
Que sería de las estrellas,
Sin tus deseos.
Que sería del aire,
Sin tu energía.
Corre, salta, grita, baila, ríete;
Arriésgate.
No te quedes en la caverna,
Huye de ella,
Entra en el bosque de lo desconocido.
Salta del nido,
Aprende a volar,
Arriésgate.
Que sería del agua,
Sin tu instinto de respirar,
Lánzate al lago,
Aprende a nadar.
Se que el miedo es real,
Y congela el espíritu.
Pero trata de calcular,
Entiende que nada es perfecto,
Y arriésgate.
Con el corazón roto,
Nuevamente enamórate;
Arriésgate.
Con el alma en el limbo,
Perdida y lejana,
Vuelve a creer;
Y grita, 
¡Dios, aquí estoy, fui barro, y tu aliento me dio vida!








jueves, 15 de agosto de 2019





SUEÑOS JORNALEROS

Tabacalero que pica y pica,

Que va hilando todos sus sueños;

Los va colgando, se le van secando,

Haya adentro de su caney;

Tabacalero que pica y pica,

Que va hilando todos sus sueños;

Los va colgando, se le van secando,

Haya adentro de su caney;

Y la paloma maracaibera pasa volando,

Con su canto de alegría,

Con su canto lleno de la vida;

Y la paloma maracaibera pasa volando,

Con su canto de alegría,

Con su canto lleno de la vida;

Trapichero que vueltas da,

Tras la yunta de bueyes,

Para sacar,

El dulce néctar que da la tierra,

Esa tierra, que tanto respeta;

Trapichero que vueltas da,

Tras la yunta de bueyes,

Para sacar,

El dulce néctar que da la tierra,

Esa tierra, que tanto respeta;

Y la paloma maracaibera pasa volando,

Con su canto de alegría,

Con su canto lleno de la vida;

Y la paloma maracaibera pasa volando,

Con su canto de alegría,

Con su canto lleno de la vida;

Jornalero, que trabaja y trabaja,

De sol a luna sobre sus espaldas,

Para sacar, el dulce fruto,

Que da la tierra, que tanto respeta;

Jornalero, que trabaja y trabaja,

De sol a luna sobre sus espaldas,

Para sacar, el dulce fruto,

Que da la tierra, que tanto respeta;

Y la paloma maracaibera pasa volando,

Con su canto de alegría,

Con su canto lleno de la vida;

Y la paloma maracaibera pasa volando,

Con su canto de alegría,

Con su canto lleno de la vida.

martes, 13 de agosto de 2019




AMAZONAS SURREALISTA

Amazonas, amanece;

Amazonas, amanece;

Brisa que avisa a la vida, que ya viene la lluvia;

Brisa que avisa a la vida, que ya viene la lluvia;

Amazonas, alma verde;

Amazonas, alma verde;

Sonidos que avisan al alba, que ya viene el sol;

Sonidos que avisan al alba, que ya viene el sol;

Amazonas, retumba el jaguar;

Y entre la jungla las raíces se entrelazan;

Con los sueños eternos de los pies nativos, 

Amazonas, ya va el sol;

Sus rayos van surcando, el gran río místico;

Anaconda cósmica, va llevando el tiempo hacia lo eterno.

Va marcando terreno a la noche con su cola al crepúsculo,

Amazonas, anochece;

Amazonas, anochece;

Vibración, ebullición, toda la existencia se llena de croar,

Coros que invitan al amor, a la danza imprescindible,

Que teje la existencia, la razón de ser,

La manta de la efusión,

La alegría del corazón,

Donde se apasiona el Bufeo,

galán en el amor.